
Un grupo de empleados de McDonald’s en California afirma en un pleito que su gestión no le informó que los empleados fueron expuestos a COVID-19 y el grupo afirma que la gestión no proveyó equipo y políticas de protección durante el brote.
Según la queja, muchos de los demandantes dieron positivos por coronavirus, junto con otros empleados y miembros de la familia, incluso a un bebé de 10 meses.
Los empleados de McDonald’s afirman que el brote en su lugar de trabajo, un McDonald’s en el área de Oakland, California, es el resultado de un fallo por la empresa de implementar precauciones básicas y participar en prácticas como forzar a sus empleados enfermos a trabajar.
Los demandantes sostienen que el restaurante en lo cual trabajan, además de cinco otros locales poseídos por el franquiciado, el demandado VES McDonald’s, no tomó medidas para proteger sus empleados y el público de COVID-19.
El pleito afirma que, incluso cuando empleados se enfermaron, ellos fueron forzados a trabajar sin equipo de protección suficiente hasta que la franquicia en la Avenida Telegraph en Oakland, se cerró temporalmente a finales de mayo. Los trabajadores afirman que otras precauciones, como el distanciamiento social y procedimientos de limpieza y saneamiento aumentados, no fueron implementados.
Según los demandantes, o no recibieron equipo de protección individual adecuado o recibieron equipo terriblemente inadecuado.
El pleito afirma que la gestión inicialmente ofreció pañales perritos o filtros de café modificados como mascarillas. Más tarde, empleados supuestamente tuvieron que utilizar mascarillas de un solo uso por días y no recibieron sustitutos hasta que las mascarillas se deshicieran.
Además, los protocolos sobre el lavado de manos, la limpieza y el proceso de desinfectar no fueron implementados, afirman los empleados de McDonald’s.
Además, los demandantes afirman que ellos y otros empleados de McDonald’s no recibieron información sobre la licencia por enfermedad pagada.
También, los empleados sostienen que la gestión no les informó que sus colegas denunciaron que han contraído el virus.
Una demandante, Yamilett Osoy, sostiene que ella dijo a la gestión que se sintió enferma; sus síntomas incluyeron dificultades para respirar, dolores de cabeza y cuerpo y el desfallecimiento. Osoy afirma que pidió ir a casa temprano, pero fue forzada por su gerente a permanecer en trabajo hasta que alguien pueda cubrir el resto de su turno.
Otros empleados de McDonald’s hacen afirmaciones similares y sostienen que trabajadores frecuentemente fueron forzados a trabajar mientras enfermos.
“El espacio en lo cual los empleados trabajan es pequeño y cerrado, y los empleados contagiados trabajaron en contacto cercano con varios otros empleados, incluso cuando estuvieron muy contagiosos,” nota la queja. “Al denegar las solicitudes de licencia por enfermedad de empleados y al permitir (de hecho, requerir) que los empleados trabajan mientras enfermos, los demandados causaron que muchos otros trabajadores, además de familias, convivientes y compañeros de la comunidad, se infecten con COVID-19, también.”
Además, incluso cuando trabajadores de McDonald’s denunciaron resultados positivos de prueba del coronavirus, la gestión todavía no implementó prácticas que habrían evitado la propagación del virus.
Según el pleito, el fallo de la franquicia a proteger sus trabajadores adecuadamente de COVID-19 fue una elección financiera de sangre fría. A pesar de políticas y prácticas detalladas destinadas a proteger al público y trabajadores de McDonald’s de la propagación del coronavirus proveídas por la oficina de McDonald’s, los dueños de la franquicia no cumplieron con estas normas debido al costo, afirman los demandantes.
El pleito pide una orden judicial que continuará el cierre del restaurante hasta que pueda mostrar que cumplirá con “normas mínimas de la salud y seguridad en relación con COVID-19.”
“Sin ayuda cautelar inmediata, habrá lesiones emocionales y físicas graves e irreparables a los demandantes mientras que COVID-19 sigue propagándose a través de sus familias y comunidades,” declara la queja.
Además, los demandantes quieren que VES McDonald’s sea declarado una molestia pública y que devuelva cualquier ganancia de su fallo de implementar políticas y prácticas que habrían ayudado a proteger la comunidad.
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Los demandantes principales son representados por Michael Rubin, Stacey M. Leyton, Barbara J. Chisholm y Corinne F. Johnson de Altshuler Berzon LLP.
El Pleito sobre el Coronavirus y Trabajadores de McDonald’s es Yamilett Olimara Osoy Hernandez, et al. v. VES McDonald’s, et al., Núm. de Caso no está disponible, en el Tribunal Superior del Estado de California, el Condado de Alameda.
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