
Dos años después de cuando pagó multas ordenadas por el tribunal en Europa, Google Play Store, con su mercado insular de apps, se enfrenta con una demanda colectiva de una clase propuesta de demandantes que afirman que la empresa gigante está monopolizando el mercado.
Presentada el 9 de octubre en el Distrito del Norte de California, la queja acusa a Google Play Store de imponer “restricciones contractuales anticompetitivas” en desarrolladores de apps y cobrar precios supracompetitivos a consumidores.
La “conducta injusta de Google previno tales opciones y ‘ejecutó’ su competencia, en detrimento de consumidores por todo los EE. UU,” dijeron los demandantes en la demanda colectiva.
La presentación sostiene que Google Play Store se convirtió en una fuerza motriz global en el mercado de apps de móviles y computadoras a tal nivel que “a través de varias hechos anticompetitivos y restricciones injustas en su competencia” que tiene y guarda el poder monopolio” en el espacio digital.
Los demandantes citan violaciones de leyes antimonopolias en la demanda colectiva, explicando cómo el monopolio formó en la última década.
Primero, afirman ellos, las empresas que hacen los smartphones no tienen más remedio que utilizar el sistema operativo Android de Google, afirmando en la demanda que “Android es la única opción comercialmente viable.”
Dado que Google Play Store es una extensión del sistema operativo de Android, estos fabricantes de celulares no tienen más remedio que incluirlo en el celular, según la demanda colectiva.
“El ecosistema de Android es similar al ecosistema de iOS creado por Apple,” dijeron los demandantes. “Como el licenciante dominante de sistemas operativos, Google reconoce que la participación en su plataforma es un mercado ‘must-have’ para desarrolladores.”
La presentación afirma que consumidores, cuando han comprado el dispositivo, tienen una falta similar de opciones. Los demandantes afirman que, si quieren utilizar una app no ofrecida en Google Play Store, “obstáculos extremos e injustificados” evitan que lo hagan.
La demanda colectiva describe una serie de etapas complicadas necesarias para evitar el uso de Google Play Store y afirma que el proceso se usa “para disuadir la distribución directa de apps rivales” que empodera a Google y disuade la competencia.
Además, los demandantes sostienen que el hecho de circunvalar Google Play Store, también conocido como “sideloading,” es desaconsejado por una serie de mensajes de advertencia erróneos. La queja afirma que este “pretexto de seguridad es una excusa para restringir la habilidad de un desarrollador de apps para llegar a usuarios de Android.”
Los demandantes citan descubrimientos de la Comisión Europea y un subcomité relevante de la Cámara de Representantes de los EE. UU. en relación con Google Play store.
En julio de 2018, la Comisión Europea multó a Google €4.34 billones, la multa más grande jamás de un organismo de gobierno, en violaciones antimonopolias.
En la investigación del subcomité de la Cámara, los miembros determinaron que Google Play Store “funciona como un portero” que trabaja para excluir a su competencia por “explotar la asimetría de información.”
Los demandantes específicamente citan la investigación de la Cámara en la demanda colectiva.
“El dominio dual del ecosistema Play Store y Android permite a Google ejercer control y participar en conductas que dañan a su competencia por explotar, excluir y discriminar contra rivales.”
El número de descargas de apps muestra “la disparidad causada por la sujeción monopolística de Google,” según la queja, afirmando que Google Play Store tenía más o menos 2,7 millones apps en 2019 mientras su rival más cercano sólo puede ofrecer menos de la mitad de ese número.
Los demandantes sostienen en la demanda colectiva que Google Play Store es similar a un navegador de internet de una computadora personal, afirmando que “millones … seguramente descargan e instalan software directamente, como a través del navegador Chrome de Google o Mozilla Firefox.”
“El dominio de Google del mercado de Android App Stores excede 90%,” según la queja.
Además, los demandantes sostienen que estuvieron “dañados y lesionados” por la comisión exorbitante de 30% pagada para obtener apps en Google Play Store.
La demanda colectiva afirma que consumidores no consideran “precios del ciclo de vida” ni las “políticas y restricciones contractuales y anticompetitivas” de Google cuando compran un celular y no fácilmente pueden guardar las apps que compraron si cambian sus dispositivos después.
“Android por mucho tiempo se ha considerado un software de código abierto, pero Google lentamente ha estado agregando componentes principales en su software Google Play Services y acuerdos asociados,” reportó The Verge.
Oficialmente, la queja afirma violaciones de leyes antimonopolias en 26 estados por lo menos, además de leyes estatales en relación con daños y perjuicios y el desagravio.
La demanda colectiva contra Google Play Store incluye demandantes de la Carolina del Norte, Pensilvania, Colorado, Misuri y Florida, pero los demandantes buscan alguien en los EE. UU. “que compró una app o un producto o servicio en una app en Google Play Store.”
¿Usted descargó una app de Google Play? ¿Piensa usted que opciones eran limitadas injustamente? Avísenos en la sección de comentarios.
Los abogados que representan a los demandantes en la demanda colectiva son David Azar, Peggy J. Wedgworth, Robert A. Wallner, Elizabeth McKenna, Blake Yagman, Michael Acciavatti de Milberg Phillips Grossman LLP.
La Demanda Colectiva sobre Google Play es Bentley, et al. v. Google LLC, et al., Case No. 5:20-cv-07079, en el Tribunal de Distrito de los EE. UU. para el Distrito del Norte de California.
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